Lo que no te mata te hace más fuerte. David Lagercrantz

portada_lo-que-no-te-mata-te-hace-mas-fuerte_david-lagercrantz_201604252354(Calificación 7,1 de 10*)

Millennium continúa con la cuarta entrega de esta serie de culto. Si un libro es un éxito, ¿por qué no franquiciarlo si hay una demanda para ello?

Lagercrantz mantiene la franquicia. El tema elegido (mundo hacker, espionaje masivo de entidades gubernamentales y delictivas, sin fronteras entre unos y otros, violencia doméstica) y el modo de abordar la narración (lenguaje televisivo, saltos entre escenas, rebobinado y corte, profusión de tramas en paralelo) lo hacen soportable, más que interesante. Al final, Lisbeth, se cura una herida de bala con una mano mientras con la otra descubre en su portátil cómo desmontar un sistema dinámico de curvas elípticas, pega, rompe, mata y se cena un sándwich. Eso sí, ahora tiene a su melliza mala, escrita con trazos sobrenaturales, paródicos, casi ridículos aun aceptándola en Categoría Supervillanas Malas de la Muerte y un final a lo Ally McBeal, todos emparejados.

No está a la altura de sus predecesoras, ni mucho menos. Para pasar el rato, sin más.

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Un gran chico. Nick Horby

un gran chico(Calificación 6,8 de 10*)

Entretenida, con humor ácido y ágil de leer. Es una reflexión llena de ironía y de enredos, pero también sobre lo que significa ser padre, envejecer, sobre lo que significa ser modelo para otra persona.

El protagonista es un solterón que nunca ha trabajado y vive de los derechos que le dejó su padre sobre una canción navideña muy ñoña (tanto que de tanto escucharla el pobre padre se suicidó). Con 40 años, se dedica a ligar por ahí llevando ropa cara y un Porche para llevar a las chicas a casa, cuarentonas que como él no tienen ni oficio ni beneficio ni ganas de estabilizarse. Un día por error se lía con una madre soltera y aunque la cosa rápidamente se estropea él (Will) se da cuenta de que es la tía más decente con la que ha estado, guapa, estable etc y que además se siente mejor persona por “llevar ilusión” al colectivo de madres solteras. Así que instala una silla de bebé en su porche y se apunta a una asociación de padres y madres solteros, inventándose un hijo imaginario. Esto da pie a que a través de la asociación Will conozca a Marcus, el hijo pequeño de una madre soltera. Y realmente de eso va el libro, de la relación entre Marcus, un chico apocado y algo depresivo que no para de recibir en el colegio por “raro” y Will un solterón de 40 y ligón completamente irresponsable, que para Marcus es la figura paterna que nunca ha conocido. Es un libro que versa no sobre un niño sino realmente sobre 2, puesto que Will es un crío de 40 años que trata de eludir la madurez y la responsabilidad de todas las formas posibles. A su vez Marcus es un niño que desea madurar y convertirse en un “niño guay”.

Nick Hornby es un escritor británico cuya infancia como miembro de una pujante clase media alta inglesa se vio truncada con el divorcio de sus padres. Tras estudiar literatura inglesa en Cambridge se dedicó a escribir, siendo su primera novela Fever Pitch (una novela que caricaturiza su fanática afición por el Arsenal) adaptada al cine poco después como también lo fueron sus siguientes novelas.

La amiga estupenda, Un mal nombre, Las deudas del cuerpo y La niña perdida. Elena Ferrante

(Calificación 7,8 de 10*)

Merece la pena leerlos. Feminista y anticapitalista. Sin estridencias. Y con gran capacidad de atracción y de envolverte en su lectura.

La historia de las amigas Lila y Lenú se desarrolla en la cuatrilogía  La amiga estupendaUn mal nombre, Las deudas del cuerpo y La niña perdida. Desde que llegara a las librerías el primer volumen (La amiga estupenda) se ha especulado mucho sobre la identidad de la autora, pero sus editores italianos, Sandro Ferri y Sandra Ozzola, han respetado su deseo de anonimato. Ahora se sabe que Elena Ferrante es mujer, italiana, napolitana, madre, separada y mayor de 60 años.

El ritmo de la narración es frenético y avanza entre el hiperrealismo y la ensoñación . En ocasiones el estilo resulta expresamente descuidado. En otras, la autora es capaz de describir con precisión de cirujano las sutilezas del pensamiento, de despachar un monólogo interior con un par de insultos en napolitano o de exponer la situación política de Italia con gran claridad y concisión.

El lenguaje sirve además de recurso argumental, pues son las palabras las que unen, separan y terminan salvando a las dos mujeres. Lila desaparece en las primeras páginas de La amiga estupenda y es Lenù quien cuenta la historia de sus vidas.  Lenù escribe sobre Lila porque se lo debe a sí misma. Son amigas porque a pesar de los desencuentros y de las diferencias se quieren y se admiran. Si en la ecuación aristotélica Lina es el logos (intelecto) y Lenù el pathos (emoción).

Malena es un nombre de tango. Almudena Grandes

malena_es_un_nombre_de_tangoMalena recibe a los doce años, de manos de su abuelo, una esmeralda antigua, el último tesoro que conserva la familia: una esmeralda antigua, sin tallar, de la que ella nunca podrá hablar porque algún día le salvará la vida. A partir de entonces, esa niña desorientada, perpleja que presiente que jamás conseguirá parecerse a su hermana melliza, Reina, la mujer perfecta, empieza a sospechar que no es la primera Fernández de Alcántara incapaz de encontrar el lugar adecuado en el mundo que la rodea. Se propone entonces desenmascarar los secretos que laten bajo la apacible superficie de su ejemplar familia burguesa.

Es interesante la gran cantidad de historias y de perfiles de personajes que traza. Una historia partiendo de la infancia de la protagonista hasta llegar a su vida de adulta a la que vamos acompañando en ese desarrollo compartiendo muchas situaciones que vive: El primer amor, el descubrimiento del desamor, del dolor, la búsqueda del verdadero yo, el inconformismo, el conformismo, los errores cometidos, el sentimiento de culpa, la baja autoestima… La vemos crecer, saber las cosas que la iban pasando al mismo tiempo que además iba desgranando la historia de su familia. El ritmo es un tanto lento, sobre todo algunas partes del libro, en las que la escritora se centra en descripciones un tanto existenciales, en describir recuerdos o pensamientos que tiene la protagonista o alguno de los otros personajes.

El asesinato de Pitágoras. Marcos Chicot

pitagoras.jpgMiles de páginas para dar vueltas y más vueltas a un folletín entre Corín Tellado y una novela de intriga con pretensiones pero más que pesada, púmblea. Deseaba que llegara el final, para quitármelo de encima. Entre las ínfulas de las demostraciones esotéricas y el rollo místico-antierótico de la pareja protagonista, se acaba haciendo insoportable. Si no tienes otra cosa que hacer y quieres perder el tiempo, puedes dedicarte a su lectura.

El anciano filósofo Pitágoras, uno de los personajes con más poder de su época, está a punto de elegir un sucesor entre los grandes maestros cuando en su comunidad se inicia una serie de asesinatos. Tras los crímenes se atisba una mente oscura y poderosa que parece superar al mismísimo Pitágoras. La enigmática Ariadna y el investigador egipcio Akenón tratarán de descubrir quién es el asesino a la vez que resuelven sus propios sentimientos. Un reto en el que los fantasmas del pasado se unen a las oscuras amenazas del presente.

El laberinto. Kate Mosse

Laberinto(Calificación 3,7/10*)

En las montañas de Carcasona, la tierra de los cátaros, el secreto del Santo Grial ha permanecido oculto desde el siglo XIII. En plena cruzada contra los cátaros, la joven Alaïs ha sido designada para proteger un antiguo libro que contiene los secretos del Santo Grial. Ochocientos años después, la arqueóloga Alice Tanner trabaja en una excavación en el sur de Francia y descubre una cueva que ha ocultado este misterio durante todos estos siglos.

Nueva versión del enésimo rollo sobre el Santo Grial dichoso, pero esta vez dándole una interpretación de su origen más “ancestral” ligado a los egipcios y la capacidad de alargar la duración de la vida.

Novela para adolescentes que se inscribe en la línea de best sellers destinados a ser películas de entretenimiento y poco más.

Verdes valles, colinas rojas. Ramiro Pinilla

verdesvalles(Calificación 8,7/10*)

Ambicioso fresco sobre la historia reciente del País Vasco, que indaga en el origen y en la cultura vasca. Sin olvidar la vocación mítica de esta narración, que intenta reconstruir la historia de Euskadisaga, es a la vez retrato de un microcosmos realista y mágico que es el pueblo de Getxo. Verdes valles, colinas rojas es la gran novela sobre la colisión entre un mundo que cambia y un pueblo que se resiste a todo cambio. La historia arranca a finales del siglo XIX con el enfrentamiento entre Cristina Onaindia, aristócrata casada con el rico industrial Camilo Baskardo, y Ella, una ambiciosa y astuta criada sin nombre que pone en peligro todos los valores tradicionales cuando anuncia que espera un hijo ilegítimo. Esa rivalidad prolongada durante décadas y que marca la historia de Getxo es comentada por dos figuras protagonistas: don Manuel, anciano maestro, y Asier Altube, su discípulo predilecto, que rememoran los meandros y ramificaciones de otras muchas historias derivadas de éstas, como la de Roque Altube, primogénito de un caserío enamorado de una agitadora socialista, o la de los niños Baskardo, que vivirán en su propia piel la locura aranista de la madre.

-Lo han querido los patronos! –dice Isidora.

-No se mueve una sola paja en el mundo sin el permiso de Dios –dice el viejo.

El hombre la maleta acerca una silla a la mesa y se sienta y pone unos papeles encima y dice:

-Pero sucede, abuelo, que Dios está demasiado lejos para cruzar con él las espadas y hemos de hacerlo con los patronos.

-Todos vosotros sois tan soberbios como Satanás, que se rebeló contra el Señor –dice el viejo-. Los buenos siervos deben acatar su voluntad.

El viejo tiene razón, porque la madre siempre dice lo mismo que él. No sé por qué Isidoro está en contra de su padre.

-Fulgencio Ferreiro –dice Isidoro-, nunca olvidaré tu nombre, porque necesito cargarme de razón para seguir luchando por nuestra causa común. Las minas son de los patronos, pero nunca mueren en ellas. (pg. 169).

 

-con que empleamos la violencia contra otros, ¿eh? –dice Isidora-. ¿Acaso no es violencia hacernos trabajar por un jornal de hambre? Pero, ¡claro!, lo hacen muy religiosamente; entre misa y misa nos dicen: “Nadie os obliga a reventaros por este jornal. Tenéis libertad para rechazarlo. Somos tan pacíficos que incluso os permitimos morir de hambre libremente si rechazáis libremente ese jornal”. Da gusto tratar con gente tan generosa.

-Sigue, Proto –dice Eduardo Varela.

-“Esta actitud –dice Proto-, unida a las anormales circunstancias por las que atraviesa la zona minera y la de las fábricas, han colocado a la autoridad militar en el triste caso de hacer uso de las armas, si fuera preciso, para garantizar la libertad de trabajo e impedir que se altere el orden público”.

-¡El orden público! –dice Marcelo-. Un minero explotado, enfermo y muriendo en las minas es orden público, pero, ¡ay!, si este minero sale de su mina y se deja ver en las calles bien empedradas de la burguesía… ¡Para que un minero sea orden público ha de vivir y morir en su perrera!

La gente que ya llena la casa dice que eso es verdad, que algún día habrá que acabar con la injusticia, que nosotros sí que tendríamos que hablar de desorden público por habernos matado a un compañero. (pg. 301).

 

-No sé si a usted le gustan estos chicos, pero a ellos sí les gusta usted –dice.

-¿Cómo lo sabe? –digo.

-Veo que no suele dejar a ninguno castigado, y es buena señal, es señal de que están a gusto con usted y se están quietos. Y los de dos Juan se han contagiado y no dan lugar a castigos. ¿Sabe por qué le respetan? Porque usted les respeta a ellos. (pg. 483).

 

-¿Cómo era? Su aspecto…

-Bonita, vivaracha, pero muy seria cuando se tomaba algo a pecho. Se lió con un merluzo de Getxo que luego la abandonó con la hija, así que Teresa ya nació con la mala suerte encima… Usted, don Manuel, me preguntará qué le tenían que perdonar… Por un lado, el ser hija de soltera. ¡Las mismas gentes que vitoreaban a la madre cuando les soltaba un mitin luego dieron la espalda a la hija! ¡Mucho comerse el mundo para luego hacer lo que hace todo el mundo! Es natural que el cura y los importantes se escandalizaran de aquella hija natural y desearan que desapareciera de entre nosotros… Pero ¿qué decir de los mineros que llevaban años luchando contra las injusticias de los curas y de los importantes? ¡Eran como ellos, don Manuel, peor que ellos! (pg. 498).

 

Getxo llevaba esos cuarenta años esperando que Cristina, por fin, accediera a salir de su casa solar y los marqueses ocuparan la mansión no levantada por el esposo sino por el destino, y él –el pueblo, las gentes- pudo experimentar ese confuso orgullo de soñarse parte de esa grandeza y mostrar al mundo –con ese confuso orgullo del viejo esclavo- un universo perfecto, con todas las piezas en su sitio. (pg. 716-717).